(artículo publicado originalmente en El blog de Mirai para hoteleros)
Hace unos meses, en la primera parte de este artículo, ponía en duda que la paridad de precios aporte valor al cliente final, tal y como se asume habitualmente en el sector hotelero.
En esta segunda parte exploraré otro aspecto de la discusión que se suele ignorar y, por tanto, conduce a conclusiones erróneas por falta de un análisis amplio y sin prejuicios: El precio (PVP) es sólo una parte de la propuesta de valor que se le ofrece al usuario. A su alrededor, una serie de factores, condiciones y propuestas condicionan y relativizan al usuario a la hora de comparar canales más allá de la simple cifra desnuda que representa el PVP.

Saber qué hacen los turistas antes de reservar un hotel o un viaje a través de Internet es uno de los principales objetivos de las investigaciones de los profesionales del Marketing Turístico.
Durante su presentación “In a presentation on The Travel Consideration Process Study: What Consumers Do Before They Book,” Brad King de Yahoo!, Inc. (Senior Director, Travel Category), desveló algunos detalles acerca del comportamiento de los viajeros antes de comprar en las páginas de una agencia de viajes online o en el sitio web de un proveedor turístico.

Es falso que a los clientes les moleste encontrar precios diferentes para un mismo hotel según el canal en que consulten. Distribuidores y hoteleros han aceptado de buena gana la norma de la paridad de precios porque a ambos les conviene a la hora de ocultar al cliente sus diferentes tarifas netas negociadas.
Qué es la paridad
La regla de la paridad de precios dice que un cliente debe encontrar siempre el mismo precio para una habitación en todos los canales de distribución en que pueda reservar el hotel.